La iluminación es uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de cultivar marihuana. Ya que mediante el proceso de la fotosíntesis la planta procesa los nutrientes.

El primer paso a tener en cuenta es el número de lámparas que se van a necesitar. Una regla sencilla para cubrir las necesidades de nuestras plantas es colocar una lámpara por cada metro cuadrado.

Lo siguiente es decidir la potencia de nuestras plantas, debido a algo muy sencillo:

  • Mayor potencia significa más luz, factor bueno para nuestras plantas,  pero también significa más calor, así como un aumento del gasto eléctrico. Por otro lado, si todo va bien se tendrá mayor producción de cogollos de marihuana.

En los cultivos de interior, si tenemos la luz ideal para la planta de marihuana, los tallos serán mas robustos, las hojas presentarán un color verde oscuro y los cogollos de marihuana se desarrollarán de forma completa.

En condiciones regulares de temperatura y dióxido de carbono, un aumento en la intensidad lumínica provoca un aumento en la fotosíntesis, hasta lo que se denomina punto de saturación lumínica que es el punto en el que debido a la escasez de dióxido de carbono en la atmosfera, la planta llega al punto en el cual la planta no puede aprovechar más luz.

Cuadro de saturación lumínica

Para saber la intensidad de las lámparas es necesario el uso de un luxómetro.

Una alternativa para que la planta pueda absorber mas luz, es incrementando en dióxido de carbono dentro del cultivo de marihuana. Esto se puede conseguir con las pastillas de dióxido de carbono o con controladores de dióxido de carbono. De esta forma se incrementa la absorción por parte de la planta de Macronutrientes y micronutrientes.

Igual que existen distintas potencias, existen distintos tipos lámparas.

Las lámparas de alta presión de sodio  y las lámparas de halogenuros metálicos son las más utilizadas para el cultivo de marihuana, desde la germinación hasta la floración.

Sin  embargo estas luces no nos sirven para la creación de esquejes.

Hay 2 tipos de las lámparas de alta presión de sodio:

  • Bombillas de alta presión para crecimiento, de color naranja claro.
  • Bombillas de alta presión para floración de un color naranja intenso (Estas bombillas imitan la luz de otoño).

Las bombillas de halogenuros metálicos son especiales para el crecimiento y dan un color azul.

Estas bombillas funcionan muy bien en la fase de crecimiento debido a que simulan la luz de primavera.

Gráfico de las propiedades de las lámparas

Al acercarse las lámparas a las plantas intensifica la  intensidad lumínica, siendo esto beneficioso para la planta, pero también tenemos que saber que se intensifica  el calor (desfavorable para el cultivo de marihuana).Para beneficiarnos de la luz y evitar el problema del calor tenemos los equipos cooltube, equipos que extraen el calor que emite la bombilla.

Las lámparas de mayor potencia tenemos que ponerla a más distancia de las plantas.

Otro factor importante es llevar control sobre las lámparas, ya que después de 1 año, este tipo de bombillas pierde el 50% de su intensidad lumínica, siendo imprescindible la sustitución por otras nuevas.